En el momento, hay frases que resuenan en las conciencias de mucha gente y parecen uno de esos discursos llamados a no olvidarse nunca. Con el tiempo, muchas de esas frases no solo se demuestran palabrería barata, sino que se vuelven contra quien las dijo. He aquí un buen ejemplo.
Baladre para todos
Un nutriblog a base de baladre
18/10/2011
17/10/2011
Peras, manzanas y memes
Dios salve a la futura alcaldesa de Madrid.

Y larga vida también al meme sobre el Age of Empires:
28/02/2011
Hodori, tras las revueltas del mundo árabe
Ha pasado más de un año desde que Hodori escapase de la prisión malaya donde se encontraba recluido por los numerosos y espantosos crímenes contra la humanidad que la mascota surcoreana había cometido en las últimas dos décadas. Desde entonces, diversas informaciones lo situaban en las islas Fiji, donde estaría protegido por la cúpula militar golpista que gobierna el país desde hace años. Sin embargo, informes de varios servicios de inteligencia asiáticos dudaban de esta teoría puesto que agentes, ocultos bajo la identidad de turistas, examinaron minuciosamente el paraíso polinesio sin lograr ninguna información de utilidad. En las últimas semanas, a raíz de los movimientos populares en los países árabes, ha cobrado fuerza la teoría de que Hodori se encuentra en una zona indeterminada entre las montañas del sur de Argelia y el desierto egipcio, ya que se le vincula directamente con las revueltas.
Hodori junto a Muamar el Gaddafi durante una conferencia en 2002
Aunque se pensaba que su actividad criminal había comenzado tras la celebración de los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988, de los que fue mascota y símbolo entrañable, las últimas investigaciones remontan el inicio de su historial delictivo y terrorista a, por lo menos, principios de los años setenta. Se ha sabido, por ejemplo, que una de sus últimas acciones antes de volcarse por completo en las preparaciones de cara a las Olimpiadas fue prestar ayuda a Zine el Abidine Ben Ali durante su golpe palaciego en Túnez a finales de 1987. El derrocamiento del dictador tunecino hace unas semanas, ha permitido que muchos documentos salieran a la luz, entre los que destaca correspondencia personal entre ambos personajes e informes sobre cómo debía llevarse a cabo la toma del poder. También se ha sabido, y esta información ha resultado clave para vincular a Hodori con las revueltas árabes, que a finales de los años noventa, Ben Ali y su entorno negaron en varias ocasiones el asilo para el criminal surcoreano. Todo apunta a que, como venganza personal, Hodori haya querido acabar con el dictador tunecino y otros mandatarios de la región con los que también mantuvo relación.
Y es que Ben Ali no fue el único amigo árabe que tuvo la peligrosa mascota. A pesar de que no se le vincula directamente con el golpe que aupó al poder al joven coronel Gaddafi en 1969, en los primeros años del nuevo régimen libio, especialmente durante el recrudecimiento del conflicto árabe-israelí, Hodori jugó un papel fundamental poniendo en contacto al gobierno de Gaddafi con bandas terroristas de medio mundo, que encontraban apoyo y refugio en el país norteafricano. Fue famoso un episodio ocurrido durante una conferencia de la Unión Africana a principios de los años 2000, en la que Hodori apareció junto a Gaddafi, justo cuando mayores eran los esfuerzos de la justicia internacional por atrapar al criminal asiático. El dirigente libio argumentó que se trataba de una visita privada por invitación personal y que Libia no reconocía los cargos que se imputaban contra Hodori. Fue una de las últimas evidencias importantes que tuvo la Interpol antes de la detención en Australia, ocurrida en verano de 2008. La presión a la que fue sometido el régimen de Gaddafi, obligó a Libia a dar cobertura a la mascota para que pudiera escapar sin problemas, pero se sospecha que la misma agencia de inteligencia que lo ayudó a escapar, dio información muy valiosa a la Interpol para poder localizar y detener al terrorista internacional, puesto que tenía miedo de que pudiera vender secretos e información estratégica sobre defensa, energía y comunicaciones.
Todavía queda por esclarecer el motivo que ha tenido Hodori para ayudar al derrocamiento del dictador egipcio Hosni Mubarak, aunque todo apunta a que se trata de una táctica para ocultar sus intereses contra Túnez y Libia bajo la apariencia de revueltas populares en todo el mundo árabe. De todas formas, los expertos piensan que ha aprovechado el descontento que existía en estos países para volver a situarse al mando de un grupo organizado, cuyos objetivos más inmediatos son propagar por todo el magreb, la Península Arábiga e Irán, las revueltas que consigan inestabilidad política para poder actuar a la sombra. Lo que pudo empezar como una venganza personal contra dos dictadores -las revoluciones-, ha terminado siendo un fin en sí mismo para lograr un clima confuso que le permita operar en las remotas regiones desérticas entre Argelia, Níger, Chad y Libia. No se descarta que la crisis política que ha llevado a Sudán a separarse en dos estados, esté también relacionada con la estrategia de Hodori para adueñarse de esta inmensa región.
Todo el alivio con el que respiró Occidente tras su detención y posterior juicio, se ha tornado en preocupación y miedo ante lo que pueda ocurrir a partir de ahora.
15/01/2011
Uno contra el FC Barcelona
Mr. Grieves, el otro alma pensante de este blog, tuvo hace poco una idea que, lejos de ser descabellada, resulta todo un reto cuya resolución requiere aunar avanzados y complejos conocimientos de biología, fútbol, estadística y probabilidad. Supongo que por modestia no ha querido compartir todavía esa genial idea, así que me veo en la obligación de hacerla pública: quiere enfrentarse y ganar él solo al que es hoy por hoy mejor equipo del mundo, el Barça (con perdón del que nominalmente posee ahora mismo el título de la FIFA, el Inter de Milán).
En principio tampoco fue éste su deseo, así en bruto, de enfrentarse sin más al Barcelona. Su interés era otro: saber qué probabilidad tendría de ganar al actual campeón de Liga enfrentándose él solo al once habitual de Guardiola. La cuestión es que en ningún momento causó esto la más mínima perplejidad en el grupo de sabios que nos encontrábamos reunidos, sino que supuso un reto para nuestras mentes pensantes. Tras los cálculos iniciales, que situaban la probabilidad en el cero absoluto y calificaban la propuesta de inviable, empezamos a analizar la situación fríamente y di con una primera solución que al final acabó siendo aceptada como la más plausible: la probabilidad de que pudiera ganar él solo jugando contra todo el equipo blaugrana era de 1 dividido por factorial de 11:
(Léase con énfasis la pronunciación de "once", ya que viene indicado con admiración)
Lejos de sentir desaliento por el abrumador resultado, él solo se quedó con la parte positiva de que había una posibilidad de ganar, aunque fuera en el escenario probabilístico más remoto posible ya que, en las condiciones fijadas por la fórmula, para ganar al menos en uno de los bizarros encuentros, habrían de disputarse 39.916.800 partidos. Tras conocer la cifra, su único propósito es ponerse manos a la obra cuanto antes para no perder el tiempo, ya que sumando 15 minutos de descanso a los 90 de juego, el total de tiempo que tendrían que estar jugando sería de 2.910.600 días seguidos, es decir 7.974 años, mes arriba mes abajo. Explicado de otra forma, es razonable pensar que jugando todos esos partidos ganaría en al menos una ocasión, y para comprobarlo tendría que estar jugando contra el Barça ininterrumpidamente más o menos el tiempo de la historia de la humanidad desde el origen de la civilización (Neolítico) hasta hoy. Nada que un buen almuerzo y salir motivado al campo no puedan hacer.
Todavía no sabe cómo plantear al Barcelona que dejen todas las competiciones en las que participa para dedicarse en exclusividad a este reto, quizá podría recordarles a los barcelonistas que uno de los lemas que acuñaron hace unos años fue El Gran Repte; pues eso, que se lo apliquen. Faltan por solucionar algunas cuestiones de intendencia como la necesidad de avanzar a pasos agigantados en la biónica, la manipulación genética y la nanotecnofisiología para que todos los jugadores pudieran aguantar semejante envite. Ahora mismo está en trámites para conseguir el correo electrónico y el fax de la entidad blaugrana y hacerles llegar la propuesta. Quién sabe si frente al 4-3-3 imbatible de Guardiola y su fútbol total, la respuesta es el esquema de 1 y la confianza absoluta en las posibilidades de cada uno.
Etiquetas:
baladre,
deportes,
fútbol,
reflexiones
18/08/2010
Interior de ballena: Una nueva forma de concebir la vivienda
Hace no demasiado tiempo un buen amigo mío hizo realidad algo que para muchos de nosotros no parecía sino una entelequia: alquilar un piso en Gaborone. Su alta satisfacción con dicha experiencia me ha llevado a querer ser partícipe del concepto de aventura, y ahora soy yo quien ha rentado una vivienda que algunos considerarían como inusual: el interior de una ballena.
Tradicionalmente los interiores de ballenas han sido considerados como algo indigno, de gente pobre. Algo casi chabolista. Dichos prejuicios han perdurado hasta hoy día, y nublan la percepción de mucha gente, que se resisten a admitir que en el mundo actual, muchísima gente, no necesariamente pobre, vive en el interior de una ballena con un nivel de lujo y comodida que poco o nada tiene que envidiar a los de cualquier vivienda estándar.
Ya en los albores del conocimiento humano, en fuentes como la Torah judía (que a nosotros, cristianos, llegó bajo el nombre de Antiguo Testamento), se tiene eco de tal difamación. Tal es así que las escrituras cuentan como Dios castigó al profeta Jonás, desobediente a sus mandatos, a ser tragado por una ballena, si bien los desconocimientos sobre la biología animal de aquella época llevaron a los escribas a hablar de dicho animal como "un gran pez", cuando es de todos sabidos que la ballena es un cetáceo, y por tanto, un mamífero. Una vez en el interior, al pobre Jonás no el quedó sino rezar durante tres días sin descanso, momento tras el cual fue liberado, estaba vez, dispuesto a seguir las órdenes de tan orwelliana deidad.

En la cultura popular moderna existen no pocas referencias a la inhabitabilidad del interior de las ballenas, siendo quizá la más famosa la mostrada por la novela "Las aventuras de Pinocho" (Le avventure di Pinocchio, Carlo Collodi (Florencia, Italia, 1826 - 1890), en el que una monstruosa caracterización de dicho animal engulle al protagonista, forzándole a escapar a toda costa.

Representación de la ballena, rebautizada como "Monstro" ("Mounstruo" en portugués), para la adaptación animada de Disney de dicha novela (1940)
Otro ejemplo (seguramente entre millones) menos conocido pero igualmente sangrante, es aquel que podemos encontrar en el videojuego japonés "The New Zealand Story" (Taito, 1988), en el cuál el interior del cetáceo se muestra como un entorno en el cual cuya vida corre peligro en todo segundo, debido a las incesantes gotas ácidas de las cual debe huir.

Y la verdad, para ser franco, yo hasta hace poco también creía esos cuentos chinos. Y es que hasta hará unos 40 años, los ojos de los arquitectos vanguardistas, los próceres de la habitabilidad, o como algunos gustan en llamarles, los nuevos italianos, no habían todavía posado sus ojos y sus mentes en todas las posibilidades de esta concepto de morada. Pero en los últimos tiempos, el desarrollo, la mejora, tanto en comodidad banal como en infraestructura básica, de este tipo de entornos se ha asemejado a una función exponencial, y ni siquiera las ballenas de estilo mal llamado vintage se asemejan en absoluto a lo que eran hace menos de medio siglo.
Desgraciadamente, mucha gente no lo sabe, y tuve que soportar muchas críticas, algunas preventivas, otras malintencionadas, cuando decidí iniciar esta nueva etapa de mi vida. Algunas de estas fueron:
- Que si habrá el mal olor.
- Que cómo secaría la ropa.
- La terrible inconveniencia de levantarse con diez minutos para llegar a la Universidad y descubrir que el animal está en altamar.
- Que el TDT no llega ahí.
- Que sus procesos digestivos corroerían mí cuerpo.
- La falta de luz y agua potable.
- La polémica a la hora de decidir si todos los habitáculos ballena deben formar una sola circunscripción electoral.
Si bien algunas de ellas pueden ser verdaderas, lo cierto es que yo también podría encontrar críticas igual de sangrantes o más incluso en el tipo de vivienda terrestre habitual. La diferencia entre ellos y yo es que yo no tengo intención en que la gente empiece a encontrar defectos en sus casa y amargarse así la vida. Y otras son directamente falsas. Por ejemplo, el gobierno español está dando pasos agigantados para llevar la nueva Televisión Digital Terrestre a todos sus ciudadanos que hayan decidido morar en casas-cetáceo.
Yo prefiero quedarme con sus cosas buenas, y dicho sea de paso, aprovechar las malas. Esta visión tercermundista que tiene la sociedad general permite gozar de ciertas ayudas sociales, y francamente, me extrañaría que alegando mi nueva residencia, se me niegue cualquier tipo de ayuda económica de cara a empezar el máster.
Tradicionalmente los interiores de ballenas han sido considerados como algo indigno, de gente pobre. Algo casi chabolista. Dichos prejuicios han perdurado hasta hoy día, y nublan la percepción de mucha gente, que se resisten a admitir que en el mundo actual, muchísima gente, no necesariamente pobre, vive en el interior de una ballena con un nivel de lujo y comodida que poco o nada tiene que envidiar a los de cualquier vivienda estándar.
Ya en los albores del conocimiento humano, en fuentes como la Torah judía (que a nosotros, cristianos, llegó bajo el nombre de Antiguo Testamento), se tiene eco de tal difamación. Tal es así que las escrituras cuentan como Dios castigó al profeta Jonás, desobediente a sus mandatos, a ser tragado por una ballena, si bien los desconocimientos sobre la biología animal de aquella época llevaron a los escribas a hablar de dicho animal como "un gran pez", cuando es de todos sabidos que la ballena es un cetáceo, y por tanto, un mamífero. Una vez en el interior, al pobre Jonás no el quedó sino rezar durante tres días sin descanso, momento tras el cual fue liberado, estaba vez, dispuesto a seguir las órdenes de tan orwelliana deidad.

En la cultura popular moderna existen no pocas referencias a la inhabitabilidad del interior de las ballenas, siendo quizá la más famosa la mostrada por la novela "Las aventuras de Pinocho" (Le avventure di Pinocchio, Carlo Collodi (Florencia, Italia, 1826 - 1890), en el que una monstruosa caracterización de dicho animal engulle al protagonista, forzándole a escapar a toda costa.

Representación de la ballena, rebautizada como "Monstro" ("Mounstruo" en portugués), para la adaptación animada de Disney de dicha novela (1940)
Otro ejemplo (seguramente entre millones) menos conocido pero igualmente sangrante, es aquel que podemos encontrar en el videojuego japonés "The New Zealand Story" (Taito, 1988), en el cuál el interior del cetáceo se muestra como un entorno en el cual cuya vida corre peligro en todo segundo, debido a las incesantes gotas ácidas de las cual debe huir.

Y la verdad, para ser franco, yo hasta hace poco también creía esos cuentos chinos. Y es que hasta hará unos 40 años, los ojos de los arquitectos vanguardistas, los próceres de la habitabilidad, o como algunos gustan en llamarles, los nuevos italianos, no habían todavía posado sus ojos y sus mentes en todas las posibilidades de esta concepto de morada. Pero en los últimos tiempos, el desarrollo, la mejora, tanto en comodidad banal como en infraestructura básica, de este tipo de entornos se ha asemejado a una función exponencial, y ni siquiera las ballenas de estilo mal llamado vintage se asemejan en absoluto a lo que eran hace menos de medio siglo.
Desgraciadamente, mucha gente no lo sabe, y tuve que soportar muchas críticas, algunas preventivas, otras malintencionadas, cuando decidí iniciar esta nueva etapa de mi vida. Algunas de estas fueron:
- Que si habrá el mal olor.
- Que cómo secaría la ropa.
- La terrible inconveniencia de levantarse con diez minutos para llegar a la Universidad y descubrir que el animal está en altamar.
- Que el TDT no llega ahí.
- Que sus procesos digestivos corroerían mí cuerpo.
- La falta de luz y agua potable.
- La polémica a la hora de decidir si todos los habitáculos ballena deben formar una sola circunscripción electoral.
Si bien algunas de ellas pueden ser verdaderas, lo cierto es que yo también podría encontrar críticas igual de sangrantes o más incluso en el tipo de vivienda terrestre habitual. La diferencia entre ellos y yo es que yo no tengo intención en que la gente empiece a encontrar defectos en sus casa y amargarse así la vida. Y otras son directamente falsas. Por ejemplo, el gobierno español está dando pasos agigantados para llevar la nueva Televisión Digital Terrestre a todos sus ciudadanos que hayan decidido morar en casas-cetáceo.
Yo prefiero quedarme con sus cosas buenas, y dicho sea de paso, aprovechar las malas. Esta visión tercermundista que tiene la sociedad general permite gozar de ciertas ayudas sociales, y francamente, me extrañaría que alegando mi nueva residencia, se me niegue cualquier tipo de ayuda económica de cara a empezar el máster.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)